El 28 de febrero de 2018, al final del primer interrogatorio del acusado 2, el interrogador Ofer Benita notó heridas y arañazos en sus manos, principalmente en el dorso, y otro arañazo en la nuca. Después de que el acusado 2 se relacionara con el incidente durante el interrogatorio con el investigador Malichi y el comandante de la Unidad de Inteligencia, el investigador Benita documentó las heridas: bastantes moratones en el dorso de las manos, principalmente en las muñecas, y un arañazo en la nuca; En cuanto a su pregunta sobre si tenía más lesiones, el acusado 2 señaló otra lesión en el pie derecho, se quitó el zapato y se levantó los pantalones, y su pierna mostró hinchazón y signos de un golpe seco en el interior del pie (P/32). En el interrogatorio posterior al interrogatorio, respecto a la cuestión de si resultó herido durante el incidente, el acusado 1 señaló los moratones: unos seis arañazos en la mano izquierda, un arañazo en el cuello de 5 cm de largo que no sabe qué lo causó, y inflamación en el costado del pie derecho, según él, por la patada que dio al fallecido (P/12A, pp. 24-25).
Imágenes de cámaras de seguridad y testimonios de gasolineras
El 27 de febrero de 2018, entre las 2:04 y las 2:07 a.m., se vio al fallecido entrando en su coche en la estación Paz Berurim (cerca del cruce Masmiya), repostando el vehículo y pagando el repostaje (P/60).
El 27 de febrero de 2018, de 4:05 a 4:06 a.m., se vio a los acusados paseando por la calle Weizmann en Sderot y pasando junto a la Casa 28, momento en el que parece que dejaban sus abrigos entre dos vehículos, aparentemente detrás de arbustos en la zona (P/55).
El 27 de febrero de 2018, a las 4:19 de la madrugada, se vio al acusado 2 vestido de negro, entrando en la tienda de conveniencia de la gasolinera Paz en la zona industrial de Sderot, hablando con el vendedor y luego saliendo del lugar (P/56). El vendedor de la tienda, Liav Ben Hamo, declaró en su declaración del 28 de febrero de 2018 (P/36) que el joven que apareció en las cámaras llegó al lugar, preguntó si había una linterna a la venta, el testigo salió de detrás del mostrador para mirar la estantería, pero no encontró ninguna y le ofreció una lámpara LED; el joven le dijo que ya estaba volviendo, pero no volvió ni compró nada. A la pregunta del interrogador sobre cómo se comportaba el joven, si estaba nervioso, sudando o jadeando, respondió que se comportaba con normalidad; También señaló que no había visto a nadie más con él. En su contrainterrogatorio, el testigo recalcó que apenas recordaba el incidente, y respecto a la afirmación de que el acusado 2 estaba muy nervioso y confundido, y que le preguntó si todo estaba bien, el testigo respondió que no lo recordaba (p. 194).