Cuando le preguntaron si había hablado con el acusado 1 después de que rompieran tras el asesinato, respondió que no lo recordaba pero que se reunió con él en una fiesta, así que el acusado 1 le dijo que el cuerpo había sido quemado y estaba nervioso, y se lo contó a su amiga Sally, cuando dijo: "Rompí a llorar y ya no pude aguantar más." Cuando le preguntaron qué hizo en la fiesta aparte de llorar, respondió que bebió un poco y fumó con las drogas que el acusado 1 había traído del fallecido, y que "después de beber y fumar, todo vino a mi mente y le dije a mi amigo que quería contárselo a mis padres pero no encontraba palabras y él también amenazó a mi familia, simplemente se lo conté a mi amiga porque ella estaba cerca de mí y no le conté mucho porque también tenía miedo por su vida" (ibid. en 113-127).
Cuando le escucharon una llamada telefónica (llamada 23-15-25 del 27 de febrero de 2018), el acusado 2 dijo que era una conversación entre él y el acusado 1, en la que hablaban sobre el traslado a la fiesta y que se reunirían, y preguntó al acusado 1 si había algo nuevo sobre el caso de asesinato; en la fiesta, el acusado 1 le informó que el cuerpo había sido cremado y no se podía encontrar. Cuando le dijeron que en la conversación el Demandado 1 le estaba maldiciendo por ir a trabajar y sacarle mal, respondió que el Demandado 1 le había dicho que no fuera a trabajar y que le dijera al gerente que no se encontraba bien, pero que "simplemente no podía quedarme en casa después del incidente y quería borrarlo, preferí ir a trabajar y olvidarlo" (ibid. en los párrafos 126-128). Cuando le dijeron que en la conversación hablaban como buenos amigos y que no se oía nada que fuera compatible con miedo por parte de ninguno de ellos, respondió: "Hablé con normalidad, como os dije, estaba traumatizado, todo era normal, intenté olvidar el incidente y por eso me comporté con normalidad. Y no soy yo en absoluto" (ibid., 141-145). Cuando le mostraron las imágenes de las cámaras de seguridad de la fiesta y le dijeron que no parecía tener miedo del acusado 1, respondió que no era cierto, que incluso durante la fiesta no se sentó con el acusado 1 porque no podía estar a su lado, le resultaba difícil y por eso lloró y se lo contó a Sally (ibid. en 145-146).