En su cuarto interrogatorio, el acusado 1 afirmó que ya después de que incendiaran el coche y se dirigían a casa, el acusado 2 le dijo que debían tirar la ropa "porque son rastros", y que debían esconder el arma porque tenía a alguien a quien venderla y ellos compartirían los beneficios, pero añadió: "Solo asegúrate de mantener la boca cerrada, en lo que a ti respecta, no fue así" (P/4, p. 8). Al final del interrogatorio, añadió que al día siguiente se despertó y no recordó nada, pero de repente los acontecimientos de la noche empezaron a venirle a la mente, y en un momento en que le preguntó al acusado 2 si recordaba lo que habían hecho anoche, el acusado 2 respondió: "Hermano, no hicimos nada, no necesitas saber nada. Si me lo dices, te mataré y haré daño a tu familia" (ibid., p. 11).
El acusado 1 añadió que, tras el incidente, tiraron el bidón, escondieron el arma, tiraron la ropa que llevaban puesta y, al parecer, también lanzaron gas lacrimógeno que habían tomado del fallecido, y que también tiraron las llaves del coche que le habían quitado; Señaló que estaba dispuesto a mostrar a la policía dónde habían arrojado todos los objetos y dónde habían escondido el arma (ibid., pp. 8-10).
En la reconstrucción (archivo 0005 B/5B), el acusado 1 llevó a los agentes de policía al lugar donde escondió el arma junto al acusado 2 cerca de su casa, diciendo: "Después de ... Hicimos lo que hicimos con los enemigos... Estamos aquí de vuelta... Nos cambiamos de ropa y todo... Pusimos la ropa en el expediente de [Demandado 2]... En bolsas para que podamos esparcirlo... Y luego nos llevamos el arma", dijo, añadiendo que había sido escondido el martes alrededor de las 9 de la mañana. El acusado 1 señaló un tendedero del que tomó una toalla con la que envolvió el arma, y condujo a los agentes hasta el borde de un parque infantil, donde dijo que el acusado 2 le dijo que escondiera el arma en un lugar determinado, pero temía que la vieran y por eso la escondió "entre los árboles"; Señaló la densa vegetación detrás de la valla del parque, donde efectivamente el arma fue atrapada envuelta en una toalla (P/5C, pp. 38-42).