La restricción de derechos en el marco de la Sección 4 de la Ley Fundamental: Libertad de Ocupación o Sección 8 de la Ley Básica: Dignidad y Libertad Humanas – por razones nacionales es posible, incluso teniendo en cuenta que en la historia del pueblo judío el elemento nacional y el elemento religioso se han unido y entre estos dos fundamentos se ha creado una conexión inseparable, y teniendo en cuenta que a lo largo de la larga historia del pueblo judío el pueblo ha tenido el carácter de una nación-religión, dos elementos que están entrelazados y no pueden separarse – las palabras del presidente Agranat en el caso del Tribunal Superior de Justicia 58/68 Shalit et al. contra el Ministro del Interior et al. [8], en pp. 580-581.
Así, incluso antes de la promulgación de las Leyes Fundamentales, no existía disputa entre los poskim de que los valores del Estado son los valores de un Estado judío y democrático.
Esta férrea regla se expresó en muchas leyes además de las dos leyes de autorización mencionadas anteriormente; Me refería, por ejemplo, a la Ley de Retorno, 5710-1950, la Ley de Horas de Trabajo y Descanso, 5711-1951, la Ley del Festival de Matzot (Prohibiciones de Jametz) 5746-1986, la Ordenanza de Alimentos Kosher para Soldados, 5719-1948, la Prohibición del Fraude en la Ley de Kashrut, 5743-1983, la Sección 18(a) de la Ordenanza de Gobierno y Procedimientos Legales, 5708-1948, que estipulaba que el sábado y las festividades judías son los días oficiales del resto del estado. En este último asunto, citaré palabras escritas por el Honorable Juez E. Levy en la apelación penal (Tel Aviv) 1925/86, supra [21], en la p. 145:
"Nuestros ojos ven que el legislador principal opinaba que debía concederse un día de descanso al empleado, y cuando se le exigía elegir uno de los días de la semana, elegía específicamente el día del sábado. La legislatura actuó por razones sociales y eligió el sábado porque existe un consenso entre el pueblo judío de que el día apropiado es el Shabat. La explicación es que el público es mayoritariamente secular, y por tanto su elección del Shabat no proviene del mandamiento religioso, y la explicación de esto es que a lo largo de las generaciones el Shabat se convirtió en un bien nacional, social y cultural, hasta el punto de que ya no hay disputa de que es un día de descanso para el pueblo.