Rosengarten afirmó que los restos aislados de disparos encontrados en el cabello, manos y ropa del acusado no tienen valor probatorio debido a la posibilidad de transferencia secundaria tanto desde el entorno de trabajo como a lo largo de la cadena de pruebas. Según él, es imposible saber si el policía que tomó muestras del acusado y de las pruebas no estaba contaminado con restos de disparos (p. 665 de Prut).
Rosengarten dijo que la acumulación de restos de bala encontrados en el cuerpo y la ropa del acusado no tenía importancia. Según él, para que la acumulación de disparos siga siendo significativa, es necesario demostrar una conexión entre todas las piezas de exhibición. Añadió que, para sacar una conclusión de la acumulación de restos de disparos encontrados en varias pruebas, debería realizarse un experimento estadístico y examinar la probabilidad de la presencia de restos de disparos en las pruebas (pp. 667-669 del protegido).
Rosengarten dijo que no se podía descartar una transferencia secundaria de restos de disparos a la ropa del acusado porque era imposible saber qué había en las inmediaciones donde fueron capturados y qué ocurría con el policía que los detuvo. Según él, un policía armado se considera una persona contaminada con restos de disparos (pp. 673-674 de Pruitt).
Rosengarten confirmó que el uso de guantes estériles al fabricar las muestras reduce el riesgo de contaminación de las pruebas y del acusado con los restos de disparos. Añadió que cambiar los guantes por sí solo no es suficiente, y que la forma correcta de reducir la posibilidad de infección secundaria es lavar los guantes antes de quitárselos y luego lavarse las manos (p. 675 del protegido).
La fiscalía presentó a Rosengarten un artículo sobre la presencia de restos de disparos contra agentes de policía y coches patrulla (P/102) y le informó de que el examen de 17 investigadores en la escena no encontró restos de disparos en 14 de ellos. Tras la oportunidad de revisar el artículo, Rosengarten respondió que aún existía la posibilidad de un traslado secundario de restos de disparos por parte de un investigador de una sola escena (pp. 676-678 de Pruth). A Rosengarten se le presentó un artículo sobre la presencia de restos de disparos en vehículos y centros de detención (P/103) y se le informó de que, según los resultados del estudio descritos en él, la posibilidad de que el acusado estuviera contaminado con restos de disparos era baja, y en respuesta se refirió a un artículo de 2021 sobre el que afirmaba que, en un examen de la población general con baja probabilidad de encontrarse con armas de fuego, se encontró un 7% de probabilidad de contaminación con restos de disparo (p. 679 de Prout). Cuando al perito se le presentó otro artículo (P/104) y se le dijo que, según él, la probabilidad de encontrar los restos de un disparo de una persona inocente era 0,17 y que la probabilidad de encontrar dos restos de disparos de una persona inocente era 0,02, Rosengarten respondió que no podía estar en desacuerdo ni en desacuerdo con esta determinación (p. 684 de Prut).