El Servicio de Libertad Condicional tenía la impresión de que durante un periodo significativo el acusado se había comportado adecuadamente y tenía la capacidad de organizarse dentro de los límites establecidos para él. El acusado tomó medidas para reducir riesgos, por ejemplo; ha terminado una relación matrimonial con un cónyuge menor de edad y mantiene una relación matrimonial con una pareja de su edad; cambió su conducta en Internet; trabaja regularmente; Las infracciones no se registraron como obligatorias; No se abrieron archivos; Fortaleció sus lazos familiares durante su detención y hoy su familia es una fuente de apoyo para él.
Ha habido un cambio en sus percepciones y motivación para continuar el tratamiento, pero es necesario un tiempo terapéutico que le permita profundizar en su elección para llevar a cabo los actos por los que fue condenado. La evaluación del peligro mostró que su peligro se evaluó como medio-bajo. No había impresión de desviación sexual, no había pruebas de abuso sexual, él entendía formalmente la injusticia de sus acciones. y se centró en las consecuencias de los actos en su vida, expresando una comprensión simplista del daño causado a las víctimas.
En todas las consideraciones, se recomendó posponer la audiencia tres meses.
- El segundo informe, fechado el 29 de mayo de 2025, reveló que durante el periodo de rechazo, el acusado participó regularmente en terapia, pero tras 4 meses le resultó difícil reconocer los motivos sexuales que fundamentaban su comportamiento, aunque sí reconoció sus patrones criminales y motivos materiales. Al mismo tiempo, se determinó que no asumió toda la responsabilidad de sus actos, minimizando su alcance, gravedad y el grado de su implicación en la comisión de los delitos por los que fue condenado, de una manera que se presentó como un mediador centrado en los beneficios económicos y no en el contenido que organizaba y distribuía.
El acusado expresó su objeción a examinar críticamente sus patrones delictivos, y en particular sus patrones en el ámbito de los delitos sexuales. La impresión del Servicio de Libertad Condicional es que, a pesar de los intentos de integrarle en el tratamiento, el acusado no se ha beneficiado del tratamiento y el riesgo en su caso no ha disminuido. Al mismo tiempo, se describió que el acusado logra llevar una rutina estable, es consciente del impacto que sus acciones han tenido en su vida, evita conductas problemáticas, se pone un límite y que el proceso penal es un disuasivo para él.