El consumo constante y sistemático de instructores operativos (sabotaje, venenos, guerra de guerrillas) a lo largo de los años es un proceso de aprendizaje y habilidad, no de curiosidad.
Se trata de la acumulación de conocimientos operativos para autoentrenamiento y así desarrollar capacidad operativa. Una persona que lleva años leyendo libros de medicina, aprendiendo a operar y luego comprando equipo quirúrgico no siente curiosidad por la medicina, sino que se forma para ser médico (aunque no tenga licencia). En terrorismo, esto puede considerarse entrenamiento operativo.
La curiosidad sobre un tema, por muy extrema que sea, tiende a conformarse con el conocimiento general o a desvanecerse con el tiempo. El consumo que dura muchos años sobre una amplia gama de cuestiones materiales relacionadas con diferentes tipos de aplicaciones da fe de los procesos de asimilación.
El consumo del demandado no es un evento específico ni el resultado de un error o un obstáculo al hacer clic en un enlace, sino una decisión activa diaria del demandado de permanecer dentro del espacio consciente de la organización.
Un periodo de 10 años de consumo y almacenamiento de contenido del ISIS convierte la afinidad del acusado con la organización terrorista de un "asunto pasajero" a un estilo de vida organizativo, y cuando el acusado consume manuales de sabotaje y envenenamiento preparados por el ISIS, no lo hace por su placer intelectual: construye una capacidad y competencia operativa que no estuvo oculta en vano bajo un código y un eslogan secreto.
- 36. Una persona curiosa, por muy curiosa que sea, puede estar familiarizada con los términos usados por la organización terrorista ISIS, pero es muy dudoso que adopte y utilice los términos de ISIS, la jerga y la lengua materna de "ISIS", en conversaciones privadas con sus amigos o incluso en la autoexpresión.
En su testimonio en el tribunal, el acusado admitió que en conversaciones con sus amigos había utilizado la terminología de ISIS, en términos diferentes, y la jerga de "ISIS", aunque en el marco de un discurso de "risa" (p. 105, párrafos 23-27) y más tarde en este contexto: "... Usábamos estas palabras con regularidad, como si nos estuviéramos diciendo en broma sin ninguna intención... " (p. 112, párrafos 13-31).