El Sr. Meisler también declaró que, al ver que el demandado no tenía intención de pagar la deuda, cancelaron temporalmente las facturas ante las autoridades de apelación fiscal para minimizar los daños del demandante de acuerdo con el asesoramiento profesional recibido del abogado y el contable, según el cual, mientras el demandado no apruebe la cancelación, no es posible solicitar al apelante fiscal la cancelación de la transacción. Por lo tanto, como se indicó, las facturas fueron canceladas temporalmente en un acuerdo con las autoridades del IVA, de modo que la demandante recuperó los impuestos que había pagado por las facturas canceladas. Así, declaró que el importe de las facturas canceladas era aproximadamente de 1,7-1,8 millones, y de esto se debía deducir aproximadamente ILS 270.000 de la reclamación (en la transcripción, p. 35, pp. 47, 9-21, 54, 21-31 y 55, 1-5).
El Sr. Hodis también declaró que actuaron de acuerdo con las instrucciones del equipo legal y del contable (en la transcripción en las páginas 72, párrafos 20-32; párrafos 10), y afirmó que la demandante canceló temporalmente las facturas, de acuerdo con las instrucciones que recibió del equipo legal y de su contable en ese momento para recibir el dinero de la apelante, los impuestos que pagaron, con el fin de minimizar los daños y preservar la empresa (en la transcripción, pp. 72, 27-31 y 73, párrafos 1-3). El Sr. Hodis no dio una explicación satisfactoria sobre la naturaleza de la cancelación temporal, pero argumentó que no se trataba de una cancelación de las transacciones (en la transcripción, p. 73, párrafos 4-12).
No obstante esta versión, no me presentaron una opinión profesional por parte del abogado y el contable en nombre del demandante, lo que indique la viabilidad de la cancelación temporal de facturas y cómo la cancelación de las facturas no indica la cancelación de una transacción. Por tanto, no hay soporte para la versión de que las facturas fueron canceladas temporalmente y la transacción no fue cancelada. Además, se desprende del testimonio del Sr. Meisler que la cancelación de la transacción dependía de la firma del demandado en un formulario, lo que implica que el demandante consideraba que la transacción estaba cancelada.