Estas reclamaciones fueron planteadas por el demandado en la declaración de demanda que presentó ante el Tribunal de Distrito, y fueron denegadas por el estado. Los agentes de policía citados a testificar en nombre de la defensa fueron interrogados por el abogado del demandado sobre la supuesta violencia, y negaron tanto la violencia en sí como la afirmación de que conocían en tiempo real las denuncias de violencia del demandado (véase, por ejemplo, las páginas 183, 218, 272 y 318 de la transcripción). Sin embargo, el Tribunal de Distrito rechazó esta versión y prefirió la versión del Demandado. No veo margen para interferir en esta conclusión. En esto, como he dicho, mi opinión es la misma que la de mis amigos.
- Surge otra pregunta en relación con la masturbación. El Tribunal de Distrito aceptó la afirmación del demandado de que la policía le obligó a masturbarse delante de sus ojos (párrafo 18 de la sentencia). Esto se debe principalmente a que la defensa no interrogó al demandado sobre la cuestión de la masturbación.
A simple vista, es difícil aceptar el enfoque de que el encuestado se haya visto obligado a masturbarse. La humillación extraordinaria que implica tal acto, obligar a una persona a masturbarse ante los ojos escrutadores de sus interrogadores, hace que sea difícil de aceptar. Sin embargo, es precisamente por esta razón que la conducta de la defensa resulta desconcertante, cuando decidió no cuestionar al demandado en absoluto sobre la afirmación de masturbación que planteó en sus dos variantes – como se aclarará. Tampoco se puede decir —como se insinúa— que la defensa no se dio cuenta de la afirmación, supuestamente porque estaba oculta entre los pliegues de la larga declaración de la demanda. Esto se debe a que la declaración de defensa presentada por el Estado se relaciona concretamente con la afirmación de masturbación y la niega rotundamente (véase, por ejemplo, el párrafo 57 de la declaración de defensa). A pesar de ello, la defensa no interrogó al demandado en todo lo relacionado con la supuesta masturbación. Por otro lado, el abogado del demandado planteó la cuestión explícitamente durante el contrainterrogatorio realizado por el testigo defensor Yitzhak Stern (véase las páginas 175-176 de la transcripción). El testimonio de Stern, que fue jefe del equipo de investigación en la comisaría durante el periodo correspondiente, dejó una impresión muy negativa en el Tribunal de Distrito. Así, respecto a otra parte de su testimonio, el tribunal dictaminó que el testigo "se retorció", "evadió" y mostró "mala memoria". Esto se suma a la impresión general que dejaron en el tribunal los testimonios de los policías, que se caracterizaron por "evasivas, astucia y evitación sistemática de dar respuestas... El nivel de respuestas recibidas rozaba el insulto."