En cuanto a la versión dada por el acusado 2 en el interrogatorio, principalmente incriminó al acusado 1 e intentó reducir su parte al mínimo, aparentemente como parte de su intento de lograr su liberación y el cierre del caso en su contra. Ya al principio del interrogatorio, cuando negoció con los interrogadores y preguntó qué le darían si contaba lo que sabía, mintió sobre su papel en el incidente respondiendo al comandante de la Unidad Central de Inteligencia que "no hice nada, estoy dispuesto a prometeros nada, no hice nada, no tengo nada que ver con ello" (ibid., págs. 1, párrafos 4-5, y también en págs. 2, párrafos 39 a p. 3, s. 2). Posteriormente, también, el acusado 2 continuó mintiendo, incluyendo mentiras flagrantes, como su declaración de que no sabía dónde escondió el arma el acusado 1 (ibid., p. 6, párrafos 8-14, y véase también cómo juró al comandante de la unidad distrital que no sabía dónde estaba el arma en el interrogatorio tras el interrogatorio, P/12A, p. 2); Esto a pesar de que en la reconstrucción, unos días después, confirmó que estaba con el Demandado 1 cuando ocultaron el arma, y que sabía dónde y de qué manera estaba envuelta y oculta.
Además, y además de que mintió al decir que el Demandado 1 le amenazó (una mentira que ahora confirma en su testimonio, que también surge de la forma relajada y amistosa en que los acusados hablaron por teléfono ante la parte), intentó en cierto momento afirmar que no fue el Demandado 1 quien le amenazó, sino otras personas, ya que "digo la verdad, hay personas por encima de él, no sé quiénes son esas personas"; pero tras varias preguntas sobre el asunto, accedió y confirmó que solo el Demandado 1 le amenazó (P/11, p. 11, s. 23 a p. 12 S. 13). En este contexto, cabe señalar que en sus declaraciones posteriores, cuando se fue enredando cada vez más en sus respuestas, el acusado 2 afirmó que no solo el acusado 1 le amenazó tras el incidente, sino que también le amenazó durante el incidente y que actuó bajo la influencia de sus amenazas y el miedo al acusado y al arma que sostenía tras el incidente. Así, en el interrogatorio posterior al interrogatorio con el comandante de la Unidad de Inteligencia (P/12), es posible ver cómo se está construyendo su versión de que no solo temía al fallecido, sino también al acusado 1 (ibid., en los párrafos 203-214, 224-236, 257-263); Y en la reconstrucción, ya había añadido a esto una preocupación sobre la pistola del fallecido, que afirmaba que solo tenía el acusado 1 (P/13, pp. 17-18).