Una visualización de las imágenes de vídeo de los interrogatorios (comenzando con el interrogatorio posterior – P/12B) muestra que, además de las contradicciones y los cambios en la versión según las preguntas formuladas, el acusado fue visto llorando dos veces y muchas veces, llorando que a veces parecía fabricado y poco fiable, como parte de la presentación que intentó presentar a los interrogadores de que era una persona normativa que se vio envuelta en un incidente que no era lo mejor para él. Así, en P/12B, la capacidad del acusado 2 para pasar de llorar y hablar con voz débil y con la cabeza inclinada, a elevar la voz y corregir al interrogador de manera asertiva es llamativa; En la reconstrucción (P/13B), se ve al acusado 2 llorando mientras miente y afirmando que el acusado 1 sostuvo el arma de tal manera que se sintió amenazado (P/13, p. 19). Cuando la impresión general que surge de todos sus interrogatorios, incluidos los muchos fragmentos de llanto, es de falta de fiabilidad, y no es casualidad que el interrogador llamara a esto a Zami "lágrimas de cocodrilo" (P/14, pár. 185).
Cabe señalar que durante la confrontación, además del llanto que acompañaba su versión, el acusado 2 utilizó una táctica diferente, aparentemente con la intención de fortalecer su credibilidad ante los interrogadores, y comenzó sus comentarios con un "discurso" agresivo al acusado 1, en el que le advirtió que tenía la intención de decir toda la verdad, para que los interrogadores descubrieran que mentía y que debería reconsiderar su versión. Ya en esta etapa, el acusado 2 empezó a mentir, ya que como parte de la "verdad" que pretendía decir, mencionó que "me amenazaste y amenazaste a mi familia con que si hablaba los matarías y me matarías a mí" (P/8A, pp. 21-22); y luego empezó a alzar la voz, gritó y habló agresivamente, todo mientras supuestamente hacía preguntas al acusado 1. Pero en la práctica, no le permite responder. En el momento en que dio su versión durante el enfrentamiento, el Demandado 2 pareció recitar un poco, como si se hubiera preparado de antemano; Pero cuando los interrogadores empezaron a ponérselo difícil y a confrontarle con contradicciones o ilógicas en su versión, empezó a sacar respuestas y a verse envuelto en muchas contradicciones y mentiras, empezó a llorar y a gritar en ocasiones, y en ciertos momentos literalmente gritó y perdió el control (por ejemplo, cuando se enfrentó a la ilógica, alegando que el acusado 1 le había amenazado con el arma y también le había dejado sostener el arma – P/8B fue contado 01:08:30; en el momento en que el acusado 1 le acusó de haber "tirado a la perna" en la fiesta, En contraste con su versión falsa y en evolución del consumo de alcohol en la fiesta, el nombre del taxímetro es 01:10:00; O en la etapa en la que los interrogadores le confrontaron con el hecho de que sabía cuál era el plan del Acusado 1 y no se sorprendió – ahí en el mostrador 01:27:08).