Refiriéndose al hecho de que en sus declaraciones anteriores dijo que el día anterior había un plan para "detener" al fallecido, el acusado 2 confirmó que el acusado 1 lo había planeado de antemano; y dijo que el domingo el acusado 1 le dijo que quería "detener" al fallecido, ya que quería robarle las drogas y no pagarlas, y cuando le preguntó si hablaba en serio, el acusado 1 respondió que solo estaba bromeando y que, después de reunirse con el fallecido y ver cómo estaba la sustancia, Ellos decidirán qué pasará. Tras referirse al hecho de que en sus declaraciones anteriores afirmó haber sugerido al acusado 1 que solo asustarían y amenazarían al fallecido, y después de que le dijeran que parecía ser un cómplice pleno en el complot para dañar al fallecido, el acusado 2 respondió: "Le dije: 'No hay manera de que matemos a un ser humano, si quieres, puedes amenazarle solo con risa, quitársela y huir'... Dijo que no tenía sentido, que teníamos que matarlo, le dije: 'No voy a matarlo, compraré la droga y ya', acepté." Después de ser acusado de decir que su versión de que había llegado como comprador aunque había llegado sin dinero era ilógica, y que estaba envuelto en mentiras sobre la compra de las drogas ya que ambas pretendían dañar al fallecido de antemano y así lo hicieron, respondió: "No sabía que él, en cuanto quiso matarle, me quedé en shock, no quería matarlo, no..." (ibid., págs. 30-32). Más tarde, cuando le preguntaron por qué no mencionó lo que dijo en el interrogatorio, que el acusado 1 había planeado todo y se lo había dicho tanto el domingo como el lunes, respondió que tenía miedo (ibid., p. 42).
El acusado 2 declaró que conducían juntos en el coche del fallecido, sentados en la parte trasera mientras conducía; el demandado 1 sugirió que fueran al bosque y le explicó a dónde debía ir; Afirmó que solo ese día vieron que el fallecido tenía un arma, y repitió su declaración de las anteriores, de que cuando llegaron al bosque, el acusado 1 condicionó el pago del dinero a que el fallecido dejara el arma en el coche, y el fallecido estuvo de acuerdo (ibid., pp. 29, 33). Según él, el acusado 1 le dijo que hablara con el fallecido sobre las drogas y que debían continuar avanzando hasta el lugar donde escondió el dinero, cuando él y el fallecido fueron a hablar desde el frente y el acusado 1 caminó por detrás; El fallecido preguntó varias veces dónde estaba el dinero, pero no sabía dónde lo había escondido el acusado 1, y cuando llegaron al lugar, el fallecido se lo pidió por última vez, y en ese momento el acusado 1 le golpeó (ibid., pp. 33-34).