Cabe señalar que durante el testimonio del interrogador en el tribunal, el acusado afirmó (desde donde se sentó) que no podía ver las cosas en el interrogatorio sin sus gafas, igual que le costaba verlas durante la propia audiencia (p. 1470, párrafo 28). El investigador Fouad Fares aclaró que si el acusado hubiera alegado que no vio a la persona que aparecía en los vídeos, esto se habría registrado (p. 1476, párr. 20).
Durante este interrogatorio, se informó al acusado de que los movimientos del coche Chevrolet estaban respaldados por datos de Ituran, pero tampoco respondió a esto. Lo mismo ocurrió cuando le dijeron que los zapatos que había lanzado habían sido encontrados sobre ellos y que la sangre del difunto había sido hallada en ellos, e incluso cuando se decía que los abrigos se habían encontrado en la ruta y que se había encontrado un perfil genético del fallecido en uno de ellos. El acusado tampoco respondió al descubrimiento de las esterillas y las matrículas de identificación del vehículo (que fueron robadas antes del incidente). También se le informó de que una búsqueda en la casa familiar en el número 18 de Heroic Street reveló que el dormitorio era de doble dormitorio y indicó que seguía viviendo en la casa.
De hecho, como señaló el investigador Fouad Fares (13 de diciembre de 2022, p. 1543), respecto al asesinato y sus derivados, el acusado se llenó la boca de agua. En solo algunos de los interrogatorios, el acusado se refirió a varios asuntos, incluyendo el registro de su domicilio, la disputa legal sobre el terreno y el terreno, la actitud negativa de la policía hacia él, etc., pero en cuanto al asesinato y las pruebas que indicaban su implicación, el acusado no hizo ninguna referencia en sus numerosos interrogatorios. También cabe señalar que ver los largos interrogatorios del acusado muestra que se aseguró de fijarse detenidamente en los vídeos que se le presentaban ante sus ojos, incluso en ocasiones con el cuerpo especialmente inclinado, y no comentó, ni una sola vez, que le costara ver o ver.