Lo anterior se ve reforzado por la manipulación manipuladora del acusado entre versiones y afirmaciones contradictorias durante su testimonio en el tribunal hasta que confiesa haber hecho una declaración ante el tribunal.
El testimonio del acusado
- 33. El testimonio del acusado en el tribunal dejó una impresión negativa e poco fiable, por decir lo menos. El acusado osciló entre versiones y afirmaciones contradictorias durante dos sesiones en las que se escuchó su testimonio.
Su versión fue inconsistente y cambió tanto en relación con su respuesta a la acusación como en lo que dio entre su testimonio en la primera sesión (29 de mayo de 2025) y su testimonio en la segunda sesión (7 de septiembre de 2025) y en cada testimonio individual.
Como afirma el acusador, a lo largo de su testimonio en el tribunal, el acusado respondió frecuentemente a preguntas, y no es por nada que el tribunal se viera obligado a comentarle este asunto más de una vez (p. 130, art. 18; p. 136, s. 28; p. 137, s. 12; p. 146, s. 31; p. 191, s. 26).
El acusado solía ser ingenuo, evasivo e ingenioso en sus respuestas: "No lo sé", "No lo recuerdo", "quizá", "más o menos" (p. 137, pár. 12), y cuando respondía directamente, sus respuestas eran vagas, alternando entre explicaciones infundadas y versiones contradictorias de actos verificados con pruebas objetivas, sobre las que también testificó y describió en sus interrogatorios con el Shin Bet y la policía.
- 34. Los siguientes son los puntos principales de su enrevesado testimonio sobre los temas relevantes para las cuestiones en disputa:
En cuanto al consumo de contenido del ISIS, en completa contradicción con su respuesta a la acusación, en su testimonio ante el tribunal el 29 de mayo de 2025, el acusado admitió que había consumido diferentes contenidos de apelación de manera obsesiva y continua (pp. 102, 157-158, 181, 183); admitió que había visto vídeos que documentaban decapitaciones; explosiones y disparos de personas vivas (ibid., pp. 158, 181); admitió que había descargado archivos instructivos para la fabricación de explosivos y explosivos a su teléfono móvil, y admitió que había descargado decenas de archivos de números de otro periódico de 2024 (ibid., p. 165);