El acusado negó haber dicho al investigador Regev que apoyaba una apelación diferente (p. 203), aunque la declaración jurada relevante se presentó con consentimiento y sin el interrogatorio de Regev. En este contexto, no sabía cómo explicar por qué los investigadores Aya y Regev mencionaban con su propia boca lo que él no decía, y por qué específicamente lo que planteaban, y lo justificaba con especulaciones infundadas. Así, por ejemplo, respecto a lo que dijo y recogió en el memorándum de la investigadora Aya:
"No sé si ella lo inventó o no, si lo escribió, no lo escuchó bien, no lo sé..." (pp. 150, 159)
A pesar de lo anterior, durante su contrainterrogatorio y en contraste con el interrogatorio principal, el acusado sabía cómo explicar la declaración, su importancia y la forma de llevarla a cabo. Así, en un interrogatorio el 7 de septiembre de 2025, sobre cómo unirse al ISIS, respondió:
"... Contactas con ellos y les dices que quiero, que quiero unirme y ya está, y ellos les preguntan si realmente encajas bien para nosotros, si estás bien y punto. Y al final, dicen la frase de Aya, y punto, la historia termina" (p. 134).
El acusado también sabía cómo decir la redacción de la declaración: "... Sé que la gente dice que obedezco al Amir." Más tarde, confirmó al demandante que si se establece una relación diferente con otra persona y dice "Lo juro por Amir", entonces se les considera un activista distinto (p. 134).
Tras uno o dos intentos de evadir una respuesta, explicó que la fuente de su conocimiento sobre cómo unirse a Da'ar'ar era diferente: estaba en distintos contenidos y vídeos de Da'ar'ar que veía, mientras que en esta etapa aún intentaba dar la impresión de que había adquirido ese conocimiento "en el camino" y no por interés o intención al principio:
"No elijo lo que soy, como si tú pudieras elegir qué ver, pero dentro del propio vídeo a veces hay tantas cosas (pp. 134-135).
Más adelante en su interrogatorio, negó rotundamente haber hecho "una declaración. Cuando sus palabras le fueron lanzadas delante de la interrogadora Aya, él afirmó que ella mentía: "Esto es una mentira, no existió ni fue creada..." (pp. 146-147). A la pregunta de por qué, entonces, Aya no fue acusada durante su testimonio en el tribunal de mentir, él no respondió.