En la declaración del demandado al RNA se puede encontrar confirmación de esta conclusión. El acusado confirma allí que al principio de la relación, él "pescaba al robot" y realizaba las acciones en su mentepero más tarde ambos plantearon demandas (P/4 p. 164, s. 16 y véase también en p.' 167).
- Si es así, la abundante evidencia no deja duda de que el demandado gestionó las cuentas.
- Las pruebas indican claramente que el acusado sabía que su actividad requería una licencia. Al menos, sospechaba que hacía falta una licencia, pero cerró los ojos. El mundo del comercio y la inversión no es ajeno para el acusado; se presenta como alguien con conocimientos en el campo. En el cuaderno verde incautado durante el registro en la casa del acusado (P/47), tomó notas indicando que era consciente de la necesidad de regular su ocupación. Entre otras cosas, el demandado hizo los siguientes comentarios: "¿Soy una casa de inversión?" "Licencia de Gestión de Carteras"; "Licencia de Consultoría de Inversiones"; "Está prohibido realizar operaciones comerciales si la garantía expira"; "Averigua una licencia de gestión de casos." El intento del acusado de explicar en su interrogatorio ante la NRA la razón de la grabación del asunto no es en absoluto convincente (p/4, pp. 33 a p. 36). Tampoco es coherente con su intento de presentarse ante algunos de sus clientes como un "proveedor de software, computación y servicios de formación" (P/156, p. 9, párrafo 4). El acusado envió un mensaje a uno de ellos - Elisef - en el que escribió: "... Si operas y ofreces a inversores trabajar en programación informática, es ilegal, y cualquiera que quiera dedicarse a este campo de forma comercial debe estar en una empresa con licencia para gestionar carteras..." (P/137, el aviso y transcripción P/151, P/152; y véase P/4, pp. 48-50). Posteriormente, el demandado envió dos capturas de pantalla, una de las cuales se titulaba "¿Quiénes son los asesores de inversión, los profesionales del marketing de inversiones y los gestores de cartera" (p/137, p. 138). Estas pruebas se presentaron al acusado durante su testimonio en el tribunal, pero sus respuestas irrelevantes no contenían una explicación satisfactoria (p. 9.2025, p. 453, párrafos 14-36; p. 454, párrafos 24 y siguientes; p. 461, párrafos 8 y siguientes). Y por si fuera poco, en su interrogatorio el acusado confirmóque laactividad que realizó era ilegal (p/4, p. 54, s. 1 en adelante hasta p. 55; p. 183, s. 11-15).
- Mencionamos anteriormente la afirmación del acusado de que el acusador no presentó el acuerdo firmado entre el cliente y Pepperstone en el contexto del delito de recepción fraudulenta. Incluso en el contexto del presente delito, la ausencia del acuerdo no resta valor a las conclusiones a las que hemos llegado, que establecen bien la conclusión de que el demandado gestionó las cuentas usando el robot.
- Esto no es el final del camino. Junto con la existencia de la obligación de la licencia para dedicarse a la gestión o consultoría en carteras de inversión, la Sección 3 de la Ley de Consultoría enumera situaciones en las que no se requiere una licencia en alguna de ellas. Lo relevante para los pobresde Nano es una disputa colectiva A(3), que establece lo siguiente:
"Asesoramiento de inversión o gestión de carteras de inversión para clientes cuyo número no supere cinco durante un año natural, por una persona que no participe en asesoramiento de inversión o gestión de carteras de inversión dentro del marco de una corporación autorizada o dentro del marco de una corporación bancaria"