| Tribunal de Familia en Ashdod | |
| Caso de la herencia 61180-07-20 S. contra el Custodio General del Distrito Sur y otros. Caso de la herencia 61436-07-20 S. contra el Custodio General del Distrito Sur y otros. Caso externo: 57057_5 |
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| Antes | El Honorable Juez Carmit Haddad | |
| Los demandantes: | 1. A2 . Ambos por el abogado Yoav Bental |
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Contra
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| Demandados/Opositores: | 1. L.
2. Viernes 3. Véase 4. B Todo por el abogado Gil Mor
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En el asunto del patrimonio del difunto R. (en adelante: “el fallecido”)
| Sentencia |
Esta sentencia se refiere a la solicitud de los demandantes para una orden de ejecución del testamento del fallecido fechado el 29 de mayo de 2005 en el expediente de la herencia 61180-07-20 y a la objeción de los objetores/demandados a la emisión de la orden (expediente de la herencia 61436-07-20).
Antecedentes:
- El fallecido, nacido el 08.05.1927, falleció el 21.02.2020.
- Los demandantes, el Sr. A. (en adelante:El demandante") y la Sra. D. (en adelante: "El demandante") son dos de los hijos del fallecido. Objetor 4 Sra. B (en adelante:El oponente") también es hija del fallecido. El fallecido tiene otro hijo, R., que falleció antes de la muerte del fallecido (en adelante:El hijo fallecido"). Opositores 1-3, Sr. L. (en adelante:El oponente") El Sr. V. y el Sr. R. son todos hijos del hijo fallecido y, por tanto, sus herederos según la ley del fallecido.
- El 29 de mayo de 2005, el fallecido redactó un testamento notariado (en adelante:El testamento") ante el notario, Abogado Y. (en adelante:El notario público") en la que legó toda su herencia a los demandantes en partes iguales, excluyendo al objetor y al hijo fallecido.
Los argumentos de las partes:
Los argumentos de los opositores:
- Según una decisión fechada el 01.03.2022, los opositores presentaron una declaración de objeción enmendada en la que plantearon las siguientes reclamaciones:
El fallecido no hablaba hebreo y, por tanto, no podía hacer testamento en hebreo; los opositores afirman que la lengua materna del fallecido era el polaco y que también hablaba yidis, y también mencionan que en el testamento se indicaba que el fallecido había "leído" el testamento al notario y que este estaba convencido de que el fallecido podía oír el idioma hebreo, a pesar de que el fallecido no sabía leer ni escribir en hebreo.
Según los opositores, la fallecida sí hablaba hebreo en el sentido más puro de la palabra, pero su comprensión era tan pobre que, siempre que se le pedía leer documentos en hebreo, contaba con la ayuda de terceros para comprender su contenido.