La "teoría de los órganos" no es nada sencilla. ... Cabe destacar que la teoría de los órganos no se basa en un concepto técnico formal. Obtiene su vitalidad del concepto de política jurídica, según el cual la corporación es objeto de derechos y obligaciones (en sentido amplio) como un ser humano. La corporación no es una criatura artificial. ...De hecho, hay una diferencia fundamental entre una corporación y una persona (de carne y hueso). Una corporación no tiene existencia natural. Un ser humano tiene una existencia natural. No hay corporación sin juicio, pero no hay ley sin seres humanos. El ser humano es una condición para la ley, y la ley es una condición para la corporación. Esta diferencia lingüística fundamental también tiene implicaciones en los campos del derecho. Pero esto no significa que una persona sea "realista" y una corporación "artificial". Solo se deduce que existen diferencias sustanciales e importantes entre ambos. A pesar de estas diferencias, tanto la corporación como el individuo operan en el mundo legal. Este mundo es un mundo normativo. Los sujetos de derechos en ella son los cuerpos jurídicos (la personalidad jurídica). En cuanto a la capacidad de un fenómeno para ser objeto de derechos y deberes, no hay diferencia entre una corporación y una persona. Es muy conocido en el mundo jurídico como personalidad jurídica. Esta es "realista", tanto como la frase es realista, y esta es "artificial" tanto como la frase es artificial. Es como si fuera una "persona" – en contraposición a un ser humano – en el sentido normativo. De hecho, el realismo o la artificialidad se examina en relación con las cualidades humanas y la existencia humana. En este contexto, estas distinciones son relevantes y válidas. Son irrelevantes y no son válidas en relación con la existencia normativa. Esta existencia es tanto realista como artificial. La corporación tiene una existencia normativa, y es una "persona" en el mundo normativo...La teoría de órganos atribuye a la corporación los pensamientos y acciones de los órganos, otorgando así a la corporación una dimensión humana. Ve los órganos de la corporación como su "cerebro", su "centro nervioso" y su "alter ego..."
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