Además, la Sociedad de Cotización no adquirió legitimidad en relación con la gestión de la empresa y, en cualquier caso, la Sociedad de Cotización no participó en ninguna etapa en la gestión de la empresa y sus actividades.
Esta no es la opinión de los demandados. Según ellos, la cuestión de registrar las acciones a nombre de la Sociedad Cotizada es sustancial, y una vez realizada esta inscripción, la parte directamente relacionada con la solicitud de liquidación es la Compañía de Cotización y no Milmus.
En una audiencia celebrada por este Tribunal el 18 de octubre de 2001, en la fase de examen preliminar de la solicitud de liquidación, se dictó la siguiente decisión:
"En las circunstancias del caso y en vista del resultado mencionado, no hay motivo para eliminar o rechazar la solicitud [la solicitud de liquidación], sino porque no fue presentada por la persona que realmente posee la mitad de las acciones de la empresa. Sin embargo, es necesario modificar la solicitud principal para que el solicitante de liquidación sea el que tenga derecho a solicitar, ya que es parte válida para solicitar la liquidación."
No se presentó dicha solicitud para añadir la empresa a los listados de la solicitud de liquidación, y como parte de sus resúmenes en el "resumen de la reclamación de despido", Milmus solicita al tribunal que permita la enmienda de la solicitud, como se indicó anteriormente.
Los argumentos de los demandados
- Tres son los principales argumentos de los demandados:
(a) La empresa no dispone de un "registro de accionistas" y, en cualquier caso, no es posible registrar a Milamus como accionista;
(b) La solicitud de Milmus para registrar la transferencia de acciones no fue aprobada por el consejo de administración de la empresa. Esta decisión se tomó legalmente. Milmus no consideró oportuno tomar ninguna medida para aprobar la transferencia de las acciones de las empresas extranjeras por su propio bien, ni para lograr su registro como accionista, entre otras cosas, conforme a una orden judicial. En estas circunstancias, no le queda más remedio que quejarse de sí misma;