Este asunto fue lanzado contra el acusado durante su contrainterrogatorio y no recibió ninguna explicación satisfactoria salvo una respuesta general que repetía muchas veces y en respuesta a las muchas contradicciones que se le lanzaban, según la cual "Te digo que no sé lo que dije. En el segundo interrogatorio dije que quería contarte todo"; Estaba confundido." En este contexto, cabe señalar que el acusado no fue arrestado ni llevado a interrogatorio inmediatamente después del embestido, sino solo más de 6 horas después de ser detenido al azar por un control policial que se había instalado en el camino (en relación con otro incidente).
Se determinó que el acusado tuvo varias horas para entender las consecuencias de sus actos y hablar con otros (como de hecho confirmó), antes de ser llevado a interrogatorio. A esto podemos añadir que no está claro por qué se supone que el borrón lleva a que el vehículo con el que atropelló al fallecido y que intentó desaparecer en el bosque de Yatir no será mencionado en respuesta a una pregunta directa del investigador sobre él. Estas palabras se mantienen incluso en una conversación en el pasillo que precedió al interrogatorio grabado (P/35) cuando el acusado confirmó indirectamente que el accidente se produjo en el vehículo Dodge (según el investigador, fue al acusado sosteniendo la llave de un Dodge en la mano y preguntó quién conducía ese coche). Y si lo confirmó indirectamente, ¿por qué se abstuvo de mencionarlo en su primer interrogatorio, cuando afirmó que fue un accidente inevitable?
No obstante, en su primer interrogatorio, se le preguntó al acusado dónde llevaba el Dodge, y él respondió que no sabía dónde estaba: "No lo sé, lo dejé en Yattir y caminé." Cuando el interrogador le preguntó por qué dejó el Dodge en Yatir, dio una respuesta vaga: "Porque oí que mataron a una persona y me volví loco" (p/24, p. 6). En su contrainterrogatorio en el tribunal, se le pidió que explicara lo anterior y no proporcionó ninguna explicación: "Ahora no lo recuerdo" (p. 326). Esta conducta, en la que el acusado se niega a compartir con la policía la existencia del vehículo en el que atropelló al fallecido, es coherente con el hecho de que tiene algo que ocultar y, en cualquier caso, no corresponde al comportamiento de una persona que afirma haber tenido un accidente inevitable.