El 20 de junio de 1995, los demandados 1, 2 y 9 presentaron una solicitud de préstamo No. 9 y una solicitud de subvención No. 4 para la aprobación del Centro de Inversiones, a través del banco ejecutor. En las solicitudes antes mencionadas, los demandados informaron fraudulentamente de una inversión en la fábrica por un monto de 740.000 shekels. El informe indicaba que el trabajo en la fábrica fue realizado por GWS, que, como se indicó, era una empresa controlada por los demandados.
La fiscalía afirma que, en la práctica, se gastó una suma de 625.000 shekels para el trabajo mencionado, y que parte del trabajo fue realizado por los empleados de Dimona Textile. Posteriormente, el 15 de agosto de 1995, los demandados 1, 2 y 9 presentaron una solicitud de préstamo con garantía estatal No. 12 y una solicitud de subvención No. 7. En las solicitudes antes mencionadas, los demandados informaron fraudulentamente de una inversión en la fábrica por un monto de 2.750.000 shekels. La fiscalía afirma que las inversiones se informaron como obras realizadas por el demandado 4, cuando en realidad la cantidad gastada con respecto a las obras mencionadas fue, como máximo, de 577.504 shekels.
Como se ha dicho, los demandados ocultaron al Centro de Inversiones el hecho de que el Demandado 4 es una empresa bajo su gestión y control y forma parte de su sistema empresarial, y también ocultaron al Centro de Inversiones el hecho de que parte del trabajo que se informó que realizaba el Demandado 4 fue realizado de hecho por empleados del Demandado 9, Dimona Textile, en el curso de su trabajo regular y sin recibir ningún aumento en sus salarios por este trabajo.
Además, se alegó que los demandados 1, 2 y 9 no pagaron a GWS las sumas presentadas al centro de inversiones en las solicitudes de subvención, pero que los fondos se transfirieron entre el demandado 4 y Moon Park Industries (demandado 7), y entre cuentas bancarias de otras empresas controladas por los demandados. Además, los demandados, a través de GWS, pagaron a varios contratistas y proveedores sumas mínimas inferiores a las exigidas por el Centro de Inversiones. En este marco, el demandado 4 emitió facturas falsas al demandado 9 por un monto total de 4.193.000 NIS y se presentaron junto con las mociones, con la intención de engañar al centro de inversiones. Sobre la base de sus acciones, los demandados recibieron subvenciones del Centro de Inversiones por un monto de al menos NIS 611,250 y préstamos garantizados por el estado por un monto de al menos NIS 931,145.