En este contexto, me gustaría referirme al testimonio del contable Shalom Avni, según el cual Uri Motsafi se opuso a la distribución de dividendos a lo largo de los años, y los que se distribuyeron fueron principalmente resultado de la presión ejercida por el contable a la luz de los beneficios fiscales que podían obtener de la distribución de dividendos.
Esto es del testimonio de Avni:
"En principio DND (B&E, B.S.) Necesitan capital de trabajo, no es una empresa, para empezar, no es una empresa tan grande y necesitan capital de trabajo todo el tiempo, y el hombre con el que trabajé, el gerente con el que trabajé... Fouad Motsafi (Uri - B.S.) El hermano de Roy siempre se ha opuesto firmemente a distribuir dividendos porque perjudica el capital. En 2010, por iniciativa propia, les presioné para que distribuyeran un dividendo porque el Estado había hecho una campaña que, como parte del plan económico que publicaban, que, el plan de arreglo de 2009 les permitía distribuir un dividendo que solo se cobraría al 12 por ciento de impuestos en lugar del 25, y eso es un regalo del cielo y insistí, y por supuesto, Fouad Motsafi se opuso al principio porque oyó un dividendo, significa gastar dinero de la empresa según él, le expliqué, 'No está tan mal, Simplemente pagar el impuesto, devolver el dinero a la empresa después de eso', el 88 por ciento, y así fue. dividendos distribuidos y la mayor parte del dinero devuelta a la empresa" (Prov. p. 1636, s. 8).
El documento N/17, preparado por el contable Itzigson, muestra que de 2005 a 2012, es decir, durante ocho años de actividad, el demandado recibió 515.000 NIS como dividendo, pero reinyectó 305.000 NIS a la empresa, además de sumas adicionales que inyectó en la empresa (véase también lo que se indica en el párrafo 125 de los resúmenes de la fiscalía, para las referencias relevantes mencionadas, donde la fiscalía señaló que el demandado también compró bienes para la empresa por un importe de 120.000 NIS). Un cálculo básico muestra que el acusado, un hombre muy rico según todos los relatos, "obtuvo beneficios" de B&E durante ocho años de funcionamiento, por un importe de 11.250 NIS al año, una suma particularmente pequeña para él y que ilustra la baja fortaleza del interés económico alegado por la acusación.