En cuanto al demandado, no se presentó ninguna prueba que demostrara su implicación en la promoción de esa reunión, conocimiento en tiempo real (o cercano) de las circunstancias que llevaron a su lugar, ni una posible suposición por su parte de que Ben-Eliezer estaba ayudando a promover su negocio organizando una reunión con altos cargos de Noble Energy (una suposición, como se ha dicho, no se probó ni siquiera en el caso de Ben-Eliezer).
La conversación de Ben-Eliezer con Mimran a favor de promover los intereses de Shemen
- En el artículo 18 de la acusación, se alega que en una fecha desconocida para el acusador, y mientras Ben-Eliezer ejercía como ministro, estuvo detenido hasta el final del proceso (31 de marzo de 2009 – 19 de enero de 2011), habló con Mimran, quien ejercía como comisionado de petróleo en el Ministerio de Infraestructuras y dirigía el Consejo del Petróleo, y le pidió que tomara decisiones que beneficiaran a la compañía petrolera. También se afirmó que Azoulay se acercó a Mimran con peticiones similares y repetidas.
No hubo disputa en que Mimran fue una figura clave en las decisiones tomadas por el Consejo del Petróleo, aunque no tenía derecho a voto. Es un profesional veterano que ha ganado la confianza profesional durante muchos años en el servicio público en puestos relevantes.
- Según el método de acusación, hay margen para adoptar el testimonio de Mimran en el tribunal, basándose en él, para determinar que Ben-Eliezer se le acercó de forma indebida, con la intención de promover los intereses económicos del acusado y de la compañía petrolera.
- El método de defensaEl testimonio de Mimran en el tribunal debe ser rechazado, ya que este testimonio es el resultado de un refresco parcial de la memoria, realizado basándose en la lectura de la declaración escrita en la que el interrogador, el superintendente Chai Biton, omitió (en adelante: Investigador Biton) Una serie de declaraciones que niegan la existencia de una conversación entre Mimran y Ben-Eliezer. En sus resúmenes, la defensa hizo una comparación cuidadosa entre el testimonio escrito de Mimran y la transcripción de la grabación del interrogatorio, y argumentó que, una vez que la memoria de Mimran fue refrescada y trasladada a su testimonio en el tribunal, basándose en la declaración escrita, Mimran consideró que debía "ceñirse a su versión incriminatoria", mientras que en la práctica, si se le hubiera exigido transcribir su interrogatorio, habría descubierto que había descartado categóricamente cualquier intervención en favor de Ben-Eliezer.
La defensa enfatizó que, incluso si el tribunal adopta el testimonio de Mimran, esto no indica que el acusado supiera de estas acciones, ni que ayudara a Ben-Eliezer de alguna manera respecto a Mimran, y por tanto se omitió la base del argumento de la acusación sobre el propósito de transferir el dinero a Ben-Eliezer.