"El presidente del consejo de administración debe someterse a los ministros y a la autoridad -
la propuesta presupuestaria y los planes establecidos en la sección 32(a)(2) y el borrador de los informes mencionados en la sección 33(a) - un mes antes de la fecha para su discusión, salvo que los ministros determinen, tras consultar con la autoridad, un plazo más corto para este asunto."
En este aspecto, la opinión de Barlev indica que el Estado tenía un conocimiento real y una profunda implicación en lo que ocurría en Agrexco, en virtud de los mecanismos legales de supervisión de la Autoridad de Sociedades del Gobierno y el Contralor del Estado, que incluían recibir informes financieros, publicar datos de actividad y realizar auditorías continuas (ibid., p. 15):
"Sujeto a las disposiciones de la Ley de Sociedades Gubernamentales, la Autoridad de Sociedades Gubernamentales, en virtud de sus funciones prescritas por la ley, conocía la sociedad, recibía sus estados financieros y conocía su contenido. Por ello, en la página web de la ISA hay un informe de actividad de la empresa, que incluye detalles sobre la empresa, incluyendo un informe conciso, que incluye datos de los estados financieros de la compañía...
También cabe señalar que Agrexco es una empresa auditada por el Contralor del Estado, y en la práctica incluso hubo informes de auditores que señalaban ciertos fenómenos en su conducta. Por tanto, el gobierno también estaba al tanto de lo que ocurría en Agrexco porque era un organismo controlado.
No solo eso, sino que, por el poco material que poseo, parece que la Autoridad de Empresas Gubernamentales ha dirigido preguntas a los auditores de la empresa sobre asuntos relacionados con su eficiencia, despido de empleados y sus estados financieros, además de todo lo detallado en el artículo 15 "La implicación real del gobierno en las actividades de la empresa."
Lo mismo se aplica a la división de responsabilidades respecto a los estados financieros en general y al conocimiento de la Autoridad de Sociedades en particular (opinión Barlev, en la p. 20):