A las 6:56 a.m. se realiza la primera llamada telefónica del abonado 685 al suscriptor 141. Unos minutos después, a las 7:05 a.m., el Mitsubishi y el Toyota llegan paralelos al área de residencia del fallecido y conducen en círculos por esta zona una y otra vez, pasando muchas veces por la calle donde vivía el fallecido. Cuando el fallecido y su hijo se trasladaron a su lugar de trabajo en Holon, el Mitsubishi y el Toyota cambiaron su comportamiento y ambos condujeron, uno tras otro, por la misma ruta que el Hyundai, intentando reducir la distancia. Al acercarse al enlace de Lod y la entrada a la autopista 1, y al entenderse que el fallecido había abandonado la zona para ir a su lugar de trabajo, el Mitsubishi y el Toyota regresaron a Lod, uno al lado del otro. El Toyota conduce hacia el complejo familiar, mientras que el Mitsubishi continúa hacia Holon por la Ruta 44, pasa dos veces por la entrada al lugar de trabajo del fallecido, verifica que el fallecido está allí y lo comunica por teléfono a las 8:05 a.m. Después, también regresa a Ramla y entra por el camino de tierra que conduce al complejo familiar.
El Mitsubishi y el Toyota esperan hasta el mediodía, y hacia las 11:00 a.m., el Mitsubishi parte de nuevo hacia el lugar de trabajo del fallecido en Holon, y durante una hora da vueltas al garaje una y otra vez, hasta que a las 12:23 el fallecido abandona el lugar en Hyundai, seguido por el Mitsubishi. El Subscriber 685 se apresura a actualizar al Subscriber 141 y, como resultado, el Toyota también sale del complejo familiar en Ramla, se une a Mitsubishi y ambos conducen muy cerca uno del otro por una ruta que sigue el viaje de regreso del Hyundai a Lod. El Mitsubishi y el Toyota entraron en Lod unos dos minutos después del Hyundai y condujeron uno tras otro hasta la escena del asesinato en la plaza Ben Gurión. El fallecido logró dejar a su hijo en su casa y regresó hacia el norte, en dirección a la rotonda, de camino al cementerio.
Al entrar en la rotonda, pocos minutos antes de la 1:00 p.m., el Toyota le bloquea el paso y dos hombres vestidos de negro salen de ella, disparando al asiento del conductor del Hyundai a al menos nueve balas, de las cuales al menos dos alcanzan al fallecido y causan su muerte. Inmediatamente después del asesinato, cada uno de los coches llega de forma diferente a un punto de encuentro en un camino de tierra lateral cerca del complejo deportivo municipal, donde los pasajeros de Toyota prenden fuego a su coche, entran en segundos en el Mitsubishi que vino a recogerlos y huyen por las calles cercanas. Durante todas esas horas de actividad conjunta, se realizan unas veinte llamadas telefónicas entre Mitsubishi y Toyota, todas procedentes del abonado 685, para cada una de las cuales se puede proporcionar una explicación lógica, aunque no sea certa, hasta la última llamada a las 12:57, que corresponde a la hora de encendido del Toyota y la colaboración conjunta con Mitsubishi, de modo que ya no hay motivo ni necesidad de llamadas adicionales.