Si es así, hoy no hay más disputa sobre los hechos, según la cual fue el acusado quien recogió a sus primos en su coche, llamó al conductor de la grúa y le pidió que fuera a la zona de Abu Kabir para remolcar el Mitsubishi, condujo con sus primos hasta el aparcamiento donde guardaba el Mitsubishi, y allí dejó a Abed, quien entró en el Mitsubishi y lo condujo. En una calle cercana, con el rostro camuflado por una máscara anti-corona y usando un destornillador sostenido en su propio coche, el acusado ayudó a las manos de Abed a desmontar y reemplazar las matrículas de Mitsubishi, de modo que las matrículas originales se instalaron en ellas, mientras que las matrículas duplicadas se guardaron en una bolsa y se guardaron en el Mazda del acusado. Los dos vehículos circularon uno tras otro, con el acusado conduciendo su coche, hasta el punto de encuentro al que el acusado indicó al conductor de la grúa, donde el Mitsubishi fue cargado en la grúa, y unos minutos después las cuatro personas implicadas fueron arrestadas. Para completar el cuadro, señalaré brevemente que Abed, que testificó a favor de la defensa, también confirmó que fue él quien condujo el Mitsubishi desde el aparcamiento y cambió las matrículas, y este hecho también fue contradicho en su identificación en las matrículas originales del Mitsubishi, desde atrás, quien no está expuesto a contactos aleatorios [P/135E-G - informe de inspección y avisos de identificación TA].
Aunque todos estos hechos no incriminan al acusado por su implicación directa en el asesinato ocurrido tres días antes, sí atestiguan la profunda implicación del acusado, como figura principal y guía, en las actividades disruptivas, que claramente pretendían disfrazar la identidad de uno de los vehículos utilizados para cometer el asesinato y ocultarla a los ojos de los investigadores. Estas fueron operaciones planificadas y complejas, llevadas a cabo junto con otras, de forma eficiente y decisiva, con una meticulosa división de funciones, que supuestamente atestiguan la pertenencia del acusado al círculo secreto, en relación con todos los hechos relacionados con el asesinato y en un intento de evitar la exposición de sus agresores. En este sentido, los hechos ocurridos el 29 de agosto de 2022 también conectan al acusado en cierta medida con los actos ocurridos el día del asesinato, tres días antes. Los intentos del acusado durante el interrogatorio policial de disfrazar su implicación en los actos atestiguan claramente su comprensión de su importancia y sus consecuencias, y el fracaso de estos intentos se interpone en el camino de los actos que cometió y refuerza las pruebas sobre su implicación personal en el asesinato.