La lucha de estas palabras no es un milagro. Al contrario, si se acepta el argumento del Estado en el presente caso, la dificultad práctica que señalamos en el caso Zelig se agravará. La razón de esto es que, en este caso, aceptar el argumento del Estado obliga al guardia de prisión a iniciar un procedimiento en el Tribunal de Asuntos Administrativos, y si gana su reclamación, iniciará un procedimiento en el Comité de Empleo con el fin de traducir la decisión declaratoria en una compensación económica. Si alguna de las partes decide apelar la decisión del Comité de Empleo, la apelación será escuchada ante el Tribunal Regional de Trabajo. En otras palabras, aceptar el argumento del Estado llevará a que la forma de escuchar este tipo de reclamación puede requerir aclaración en tres casos diferentes. Si esta dificultad práctica hubiera sido necesaria desde la perspectiva del tejido normativo (como ocurrió en el caso de Zelig y Ben Sha'anan), no habría habido más remedio que adoptarla, pero en este caso el tejido normativo - como detallamos arriba - conduce a una conclusión diferente, que adoptamos.
- Finalmente, se acepta la apelación y la reclamación monetaria será devuelta al Comité de Empleo, mientras que la declaración del apelante - citada en el párrafo 2 anterior - de que eliminará de su reclamación ante el Comité de Empleo el recurso para cancelar el procedimiento y que será eliminado de él. El contenido de nuestra sentencia no expresa una posición sobre si el Comité de Empleo está autorizado a debatir la legalidad del procedimiento en virtud de un ataque indirecto, y todos los argumentos de las partes al respecto les quedan reservados. El demandado asumirá los gastos del apelante por la suma de 8.000 ILS correspondientes a ambas ocasiones.
Se entregó hoy, 12 de abril de 2021, en ausencia de las partes y se les enviará.
| Ilan Itach,
Vicepresidente, juez presidente |
Leah Gliksman,
Juez |
Hani Ofek Gendler, Juez |
|
Señor Yossi Rahamim, |