Pueden existir dos posibles 'situaciones naturales': 1. [Lahav] tiene razón y la Compañía ha iniciado y promovido la provisión de servicios tecnológicos y operativos relacionados con sistemas cuyo propósito es aumentar el volumen de actividad comercial a los clientes de la Compañía presentando representaciones falsas a los clientes finales. 2. [Lahav] es injusto, y esto es una falsa difamación.
En ambos casos, esto es muy grave y plantea dudas sobre el compromiso de Maor con la empresa y su papel como consejo de administración en ella...
Veo este asunto como una continuación de la actividad de obediencia de [Lahav]. En mi opinión, el tema del cumplimiento es de suma importancia para las operaciones de la empresa, y de hecho este es el único tema que planteé como tema de discusión en el consejo de administración, un asunto que ninguna de las partes planteó. [Lahav] supuestamente 'se subió a la ola' y inundó el documento y la reunión conmigo con varios puntos, tras lo cual tuve que involucrar a los abogados de [Lahav] para que aceptara reunirse con el Dr. Zvi Gabbay, un experto en el tema del bufete Barnea, para que examinara el asunto.
La continuación del asunto está en la saga de programar reuniones de la junta sobre el cumplimiento, que en mi opinión [Lahav] jugó un doble juego: por un lado, exigió adelantar las reuniones de la junta sobre el asunto y se quejó de su inexistencia, y por otro, frustró los intentos de celebrarlas, así que al no responder a mi correo electrónico solicitando celebrar las reuniones durante el mes que las partes habían asignado para negociaciones entre ellas, exigiendo uno o dos días antes de la fecha fijada para la reunión recibir los materiales con 7 días de antelación, Así, en la propuesta/solicitud de no celebrar la segunda reunión del consejo de administración sobre el asunto, sino de celebrar reuniones de los abogados de las partes sobre el asunto, de ahí una sorprendente demanda de celebrar una reunión con los abogados alemanes de [Lahav] y los abogados alemanes de la empresa...