Cabe mencionar que, aunque en el acuerdo de honorarios, los tailandeses se comprometieron a actuar "...En la formulación de los titulares de derechos en el complejo occidental para la firma de un acuerdo de reparto, la formulación de los titulares restantes en el recinto adyacente para la firma de un acuerdo para la promoción de un plan conjunto de zonificación que incluya el complejo occidental..." Se aclaró, como se indicó, que Tai, que es emisor e importador, compró los derechos restantes del complejo a espaldas de los demandantes, canceló la transacción por razones que no se aclararon, y estos derechos fueron recomprados por la empresa cubana, que también está bajo el control exclusivo de Lifshitz, de una manera que arrasó la aspiración del grupo de conseguir que todos los titulares firmaran el acuerdo de compartición - un propósito para el cual se contrataron los servicios de Tai como "gestor".
Además, en su contrainterrogatorio, Lifshitz respondió que "Tai, en su experiencia, no es una empresa que actualmente posea activos. Thai es una empresa de gestión, lo que hace es gestión de proyectos, entre otras cosas para sus filiales. Cuba es una empresa cuyo propósito y base era adquirir activos. Por tanto, la compra fue realizada por Cuba" (pp. 28-29 de la transcripción según la numeración superior), y que "Thai al inicio de su viaje compró activos. En algún momento se decidió que los activos serían mantenidos a través de filiales. Bajo Thai hay bastantes filiales de un porcentaje u otro con activos considerables de dinero. Desde cierto punto hasta mediados de los 2000 y... En 2014, 15 Chambers dejó de comprar activos directamente y realizó sus transacciones únicamente a través de filiales o empresas hermanas, y continuó centrándose únicamente en la gestión de los distintos proyectos" (ibid., pp. 31-32 según la Numeración Suprema), y confirmó que "... Tai tiene filiales, no posee activos inmobiliarios y tenía la propiedad en la parcela 2" (ibid., p. 35 según la numeración superior).