Kremnitzer y Ghanaim, Responsabilidad Corporativa, los autores aclaran que imponer responsabilidad penal a las sociedades es coherente con los principios básicos del derecho penal (p. 59):
"La corporación es un organismo legal. Las empresas participan en la vida económica y social y tienen un gran impacto. La corporación es una entidad tangible, es una realidad. No es ficción ni artificial. La corporación es un organismo legal con derechos y obligaciones e incluso en derecho penal.....La corporación fue fundada para promover un propósito social: el propósito económico de los accionistas, como una empresa comercial con fines de lucro, o un propósito social con el propósito de promover el bienestar público, como las organizaciones sin ánimo de lucro.....La corporación tiene obligaciones sociales. La corporación debe cumplir con sus obligaciones y no debe actuar en contravención de la ley, incluida la legislación que concierne al bienestar del público..."
Añaden que los principios de castigo, incluyendo la retribución y la disuasión, también se cumplen en la imposición de responsabilidad penal a las corporaciones (en la p. 73 señalan los autores):
"Las corporaciones tienen un impacto en la gestión de la vida social en general y de la vida económica en particular. Existe una preocupación real de que el objetivo legítimo en sí mismo, es decir, obtener beneficios, motive a las corporaciones a actuar para lograr este objetivo, incluso a costa de violar las normas de derecho. De hecho, se informa que el daño económico causado por las actividades de las corporaciones es muy grande. Esta situación causa un grave daño a la confianza pública en el sistema económico y legal. Imponer responsabilidad penal a una empresa puede fortalecer la confianza pública en el sistema económico en general y en las consecuencias de las prohibiciones punitivas relevantes para la actividad económica en particular. Además, existen consideraciones especiales relacionadas con la naturaleza de la actividad de la sociedad y de quienes operan dentro de ella que justifican sancionarla. Cometer delitos dentro del marco de una corporación es, más de una vez, el resultado de un ambiente que fomenta su compromiso...e incluso del deseo de los trabajadores, dentro del marco de la corporación, de "sobresalir", ser queridos o promover el bien de la corporación, y de este modo también de ellos mismos. En otras palabras, no imponer responsabilidad penal a una corporación puede constituir un incentivo a cometer actos delictivos que beneficien a la corporación."