El demandado detalla además que el 18 de enero de 2018, un día después de la reunión personal, se envió el texto del segundo anexo al acuerdo y ese mismo día fue firmado por muchos de los propietarios de los antiguos apartamentos, incluido el demandante, como parte de una reunión en el lugar de la construcción. El demandado enfatiza que, contrariamente a la afirmación del demandante de que la firma se realizó solo a finales de 2018 o principios de 2019 tras la concesión del permiso, las fechas originales de firma muestran claramente la fecha 18 de enero de 2018 (en el documento de firma adjunto en la página 130 de la propia declaración jurada del demandante). Como parte de esta adición, los propietarios de apartamentos se comprometieron a permitir cualquier registro u otro acuerdo que permitiera al demandante usar todo el jardín, en caso de que el permiso no permitiera una vinculación oficial.
El demandado afirma además que el 30 de abril de 2018 se concedió el permiso de construcción. En cuanto a este permiso, se alegó que en la tabla de áreas del plano había un error administrativo por parte del arquitecto, que también fue aprobado por el municipio, según el cual la superficie del jardín es de 135 metros cuadrados. Sin embargo, el demandado sostiene que no hay razón para atribuir importancia a este error y que, en el contexto del asunto, debe darse preferencia a la parte sustantiva y visual del dibujo, y en particular a los planes de desarrollo, de los cuales se deduce que el jardín en la fachada que da a French People's Street estaba claramente señalizado como propiedad común ("jardinería" o "césped") y no como "jardín privado", de acuerdo con la política municipal sobre la que se informó al demandante. En el contexto de esta señalización, el demandado argumenta además que no tiene sentido señalar un jardín privado como "césped" y que esta señalización da testimonio inequívoco de que se trata de un área designada para obras de desarrollo y forma parte de las zonas comunes, y no una zona privada que el propietario haga lo que quiera. El demandado argumenta además que esta interpretación también está respaldada por el certificado de servicio público del Sr. Arad, que indica que los patios privados en la parte delantera no están marcados con los espacios delanteros, sino solo en la parte trasera, así como por el examen del perito en nombre del demandante, quien evitó dar significado a las diferencias en las marcas y admitió que "puede interpretarse así". En este contexto, el demandado también se refiere al hecho de que la declaración jurada del demandante fue adjuntada como apéndices 9-10 secciones de mala calidad con marcas engañosas que se añadieron retroactivamente para ocultar los hechos y presentar una representación de que el jardín está marcado como privado, mientras que en el boceto original a todo color -que se presentó al tribunal- no es posible cometer un error. En el contexto de este esbozo, la demandada argumenta además que la afirmación de la demandante de que se basó, entre otras cosas, en una representación presentada en la tabla de áreas de la solicitud de permiso, se convirtió en una reclamación vacía, cuando en su testimonio admitió que no revisó en absoluto el plan del permiso de construcción. En estas circunstancias, se argumentó que, en cualquier caso, la demandante no podía alegar que se basaba en el registro de las áreas en la tabla del plan para el permiso.