Tawfiq también añade detalles sobre la amenaza, señalando que el fallecido se volvió hacia el padre del acusado para calmarlo: "Ahh... ¿Y por qué Mahoma te dijo, a tu padre cuando volvía, calma a tu hijo, que fue a buscar el Dodge, no sé qué quiere hacer, qué, Mahoma no le dijo eso a tu padre, no se lo dijo ?..." (p. 61).
El acusado responde diciéndole a Tawfiq que jurará por el Corán y su familia, y Tawfiq dice que está dispuesto a hacerlo, e incluso añade que, para demostrar la veracidad de sus palabras, también llevará a Taha Abu Fuad. Como se ha señalado, esta parte del enfrentamiento se lleva a cabo íntegramente en árabe. El interrogador Zeitoun no habla el idioma, pero junto a él está el interrogador Ibrahim al-Quraan, que entiende la importancia de estas palabras, no detiene la conversación, no traduce las palabras y le dice a Zeitoun que siga preguntando. Debido a la dinámica descrita, se creó una situación en la que el interrogador Zeitoun no entendió a qué se enfrentó el acusado y Tawfiq y le preguntó sobre la supuesta amenaza, aunque Tawfiq ya lo había explicado.
En ese momento, Tawfiq también se levanta de su silla, señala al acusado y repite las palabras amenazantes que el acusado pronunció. Después de que el acusado niega esto, Tawfiq estalla, grita y esta vez sugiere que sea el acusado quien jure sobre el Corán: "Dice que no le dijo a Mahoma que yo iba a conseguir la estafa, ¿verdad?... Así que le pido a él y a ti que entréis a rezar, traer el Corán y poner su mano sobre el Corán y rezar, y decir que si está de acuerdo veremos quién tiene razón y quién es un mentiroso, primero he venido aquí para mostraros que es un mentiroso y para mostraros lo que su abogado le está explicando qué decir [...] ¿Qué me hiciste? Este es mi primo, lo atropellaste como a un gato..."
Al final del enfrentamiento, el interrogador Zeitoun pregunta a Tawfiq si quiere preguntarle algo al acusado, y esto es por iniciativa propia por tercera vez, y él relata la amenaza del acusado al fallecido, pidiéndole que traiga un Corán y que el acusado, que lo niega, también pondrá la mano sobre el Corán.