Además, en cuanto a la fórmula utilizada por el perito defensor, se le acusó de que no era una fórmula aceptable, que aparece en el libro del examinador, e incluso se le ofreció indicar exactamente dónde aparece esta fórmula. El perito defensor se abstuvo de hacerlo durante su testimonio y, aunque se le ofreció comprobar el asunto tras la audiencia y dar un aviso en consecuencia, no se hizo.
Según la fórmula, aparte de todas las dificultades descritas hasta ahora, el testigo tomó la altura del fallecido en -1,6 metros y, de hecho, realizó un cálculo de caída libre desde esa altura al suelo. Tras calcular la duración mencionada, la multiplicó por la velocidad del vehículo y alcanzó un resultado de 6,3 metros (véase la Figura 3 de la opinión). La cifra de 1,6 es incorrecta dos veces. La primera porque la altura del fallecido era 1,68, y la segunda porque la altura correcta para usar la fórmula es 1,40 metros, ya que la altura del parachoques que la cabeza del fallecido golpeó primero y solo entonces fue lanzada al suelo (no es probable que, tras golpear el parachoques, el fallecido vuelva a estabilizarse a su altura total).
Además, el mero hecho de que el vehículo no frenara en absoluto significa que la velocidad del cuerpo del fallecido al separarse del vehículo disminuye (también por el contacto con la carretera), mientras que la velocidad del Dodge permanece constante, de modo que inevitablemente, en algún momento, el vehículo Dodge "rodea" la carrocería y la pasa por encima. El mecanismo físico mencionado es coherente con la descripción de Jawdat sobre el embestido con el coche.
No obstante lo anterior, el perito defensor, que conoce bien el mecanismo detallado, descartó la posibilidad de que el Dodge abordara el cuerpo del fallecido y reiteró varias veces en su opinión que los distintos hallazgos indican un intento de evadir. Esta es también una de sus conclusiones en el resumen de la opinión: "Los hallazgos imaginarios en el coche indican un intento de evadir el peligro que viene de la derecha." También nos resultó difícil aceptar este argumento del testigo. Aclaremos que no es la afirmación misma sobre la desviación del vehículo lo que consideramos problemático, sino más bien la determinación de que se trata de un intento de evadir.