Con respecto a todas y cada una de las transacciones, la fiscalía se basa en varios tipos de pruebas, y a través de ellas busca probar su afirmación, y a continuación revisaré las pruebas y la actitud de los acusados hacia estas pruebas, y me referiré a las pruebas adicionales que se presentaron en su nombre.
Como parte de la primera transacción de Dornier, se presentó al Centro de Inversiones una solicitud de subvención No. 2 y una solicitud de préstamo No. 6 garantizado por el estado. En estas solicitudes, se observó que se compraron 11 telares de tejer a Dornier por 2.979.875 mg, de acuerdo con la cuenta del proveedor y de acuerdo con una licencia de importación. El monto de la inversión en shekels, que se informó en ambas solicitudes, es de 6.458.581. Según la fiscalía, Dornier emitió una cuenta falsa para Dimona Textiles por la suma de 3.089.875 mg, por 11 telares de tejer (P/466H, que se refiere a la cuenta Nº K /429.210).
En el marco de la cooperación entre Dornier y las demandadas, Dornier gestionaba un sistema dual de facturas y confirmaciones de pedidos, lo que no discute entre las partes. Los documentos originales obtenidos durante un registro realizado en las oficinas de Dornier en Alemania, y que fueron compilados en carpetas P/613A y P/613B, indican que había una cuenta proforma de fecha 7 de noviembre de 1994 por la suma de 3.089.875 mg (documento Nº 765 en la carpeta P/613A), y una confirmación de pedido de fecha 15 de noviembre de 1994 por la suma de 2.979.875 mg, después de recibir un descuento de la empresa por la compra de las máquinas (documento Nº 411 en la carpeta P/613B).
Al mismo tiempo, en la carpeta P/613B había una confirmación de la orden Nº I/429-210, de fecha 15 de noviembre de 1994, por la suma de 2.000.000 mg (documento Nº 5 en P/613B).
También se incluye en el material la factura Nº I /261.550, de fecha 25 de abril de 1995, por la suma de 2.000.000 mg.
Es fácil ver que los documentos en los que aparecen las sumas más altas, que, según la fiscalía, son inflados y falsos, están marcados con la letra K, mientras que los documentos en los que aparecen las sumas reales, según la versión de la fiscalía, están marcados con la letra I.