Una reclamación basada en fundamentos adecuados - Revirtiendo la carga de la persuasión y la evidencia
- Como se puede recordar, la causa de acción en nuestro caso es un pagaré, en virtud del pagaré firmado por la demandante como garantía a favor de la demandante, para asegurar el pago de sus honorarios conforme al acuerdo firmado entre las
- Sección 29(a) de la Ordenanza de Billetes:
"Cualquier parte cuya firma se encuentre en el billete es una presunción prima facie de que se le ha hecho parte a favor del valor."
- Una vez que el demandado firma el pagaré para asegurar el pago de los honorarios del demandante en virtud del acuerdo celebrado entre ellos, recae sobre él la carga de contradecir la presunción de que recibió la contraprestación total de la cantidad indicada en el pagaré. Por lo tanto, en esta sentencia tendré que decidir si el demandado cumplió con la carga de refutar su obligación de pagar bajo el pagaré.
- Mientras tanto, tendré que abordar la cuestión de si se ha probado algún defecto en la firma del acuerdo y la escritura, y si no, si hubo alguna razón para la cancelación del acuerdo por parte del demandado.
- Abordaré estas preguntas a continuación, en su orden.
¿Se demostró un defecto en la firma del contrato y del pagaré?
- Comenzaré diciendo que el demandado no disputó que su firma sea la que aparece en el acuerdo, en el poder notarial y en el pagaré (p. 6;
- En su testimonio ante mí, intentó afirmar que firmó el acuerdo debido a una situación económica difícil y que en realidad no leyó el acuerdo él mismo. Cuando le preguntaron si lee los acuerdos antes de firmarlos, respondió que no siempre depende de las personas, y cuando se le confrontó con el acuerdo, el sujeto de nuestra conversación confirmó que era su firma, pero añadió:
"Sí, es a través de un ordenador y no vi todo este documento, solo me hablaron de ello, unos 500 shekels y no me hablaron de otras cantidades." (p. 6, párrafos 25-26 por par).
- El acusado no negó haber recibido todo el expediente del acuerdo de dispositivos móviles, aunque afirmó: "Sí, lo recibí rápidamente." (p. 6, s. 30 de la par), y durante su testimonio añadió que:
"Lo que me dijeron al principio es '500 shekels en sangre', ¿cómo se llama?' Eso es lo que me dijeron y el resto no me contó nada sobre los 50.000 shekels ni nada por el estilo, no me hablaron de esto en absoluto, 'solo firma', y estoy en una situación en la que me llevan y me quitan la casa, todo estaba bajo presión." (pp. 8, 1-4 por par). El demandado tampoco confirmó que veía la obligación de pagar 40.000 ILS adicionales al firmar el acuerdo (p. 9, s. 11; y véase también p. 13, s. 3-7 por parte).