Además, las pruebas muestran que el demandado no tiene formación formal en el campo del mercado de capitales, valores o negociación en él ni en ningún otro campo relacionado con ellos en general, y en el sector del comercio de oro en particular. En una declaración que dio al investigador de RNA, el acusado confirmó que no tenía formación formal en el campo del comercio o inversiones y que no poseía ninguna cualificación profesional en el campo (P/2, p. 6, párrafos 6-8). Por las propias declaraciones del demandado, parece que su "formación" en el ámbito del comercio y el oro se adquirió principalmente leyendo un libro y viendo los materiales publicados en canales de YouTube, así como por lo que el demandado llamó "cursos" (P/2, p. 6, párrafos 9-20; p. 278, párrafos 19-22; p. 279, párrafos 1-22). En cuanto al trading robótico, el acusado afirmó que se familiarizó con el trading robótico en Internet. Lo describió de la siguiente manera:
"Empecé a investigar un poco en internet, en Google, cómo hacer trading automatizado, robots de trading, todo el tema del trading algorítmico... Descubrí que este mundo está lleno de cosas muy, muy interesantes, hay todo tipo de robots para operar en el mercado que puedes simplemente comprar, instalarlos a tu costa y dejar que funcionen" (P/2, p. 22, pár. 14-23).
También se deduce que el demandado ha estado dedicado al comercio robótico desde principios de 2019, e incluso antes, a finales de 2018, ya estaba en dicha operación dentro del marco de sus cuentas (P/2, p. 18, s. 22; p. 21, s. 10 y siguientes; p. 23, párrafos 1-10; véase también: P/4, pp. 127-128). Durante su interrogatorio, el acusado no negó la representación que hizo respecto a su experiencia con el robot -
"[Investigador]: Apenas has sido un comerciante robot durante un año, este año creo que eres un 90%... De tus clientes... Están con pérdidas, solo que ahora quizá logran equilibrar su parte y la mayoría no verá más dinero, porque simplemente se hundieron y perdieron. ¿Y me hablas a mí de un 25%...?"