De hecho, a partir de los documentos de un tiempo real —y como se cita en detalle arriba (véase los párrafos 927 (segundo párrafo), 929 y 934 (Sifa) arriba)— se deduce que IBM estuvo involucrada en la conexión con los sistemas de almacenamiento tanto con Menashe como con Shahar. Como vimos antes, la implicación de un fabricante —que vende el equipo a proveedores— no es una excepción, ni es inválida (y vimos arriba que Lavid testificó, y que su testimonio debe ser aceptado que, como vendedor de IBM, gestionado a través de socios-proveedores, su trabajo es presionar a los proveedores y agilizarlos para que presenten ofertas para que IBM venda, p. 6453, párrafos 21-26, p. 6454, párrafos 1-5, p. 6494, párrafos 17-19; Lavid añadió que si un proveedor no está interesado en presentar una oferta, no ejerce presión sobre él, p. 6457, párrafos 1-3).
Al mismo tiempo, debe señalarse que no hay ninguna base en la evidencia para el hecho de que IBM fuera quien "determinó" la identidad del ganador en los Balam Storage Systems o que la identidad del ganador surgiera en la comunicación entre este y la apelación civil (testimonio de Menashe en este contexto, pp. 1496-1497, sin saberlo, a modo de hipótesis general, y en un intento de dar una interpretación al documento – N/131 – que él no conocía en absoluto, no tiene peso real y no importa en este asunto; lo mismo ocurre con su hipótesis en la p. 1509. Págs. 1-8, tras aclarar que "no tengo ni idea"). Además, aunque IBM intentara sintonizar la identidad del ganador, esto no justificaría coordinar las pujas.
Además, y esto es lo principal, no hay pruebas de que alguien en IBM o en una apelación civil estuviera implicado de alguna manera en la coordinación de las propuestas entre Shachar y Gilad en Balam Storage Systems ni que supiera por la coordinación (véase también el testimonio de Lavid, en relación con N/97 – p. 6546, párrafos 20 – p. 6547, párrafos 8; p. 6450, párrafos 3-17; la defensa tampoco afirmó que Labid conociera por la coordinación el tema de la NCAA en cuestión o estuviera implicado en ella; por lo que también se desprende del testimonio de Shachar que la coordinación con Gilad no se hizo a petición de nadie del IAI, p. 2920, párrafos 4-8). Esto incluso sin exigir que la implicación o conocimiento del fabricante no pueda justificar ni legitimar un acuerdo restrictivo para la coordinación de cotizaciones (véase el párrafo 855 arriba).