Los acusados intentaron basarse en el testimonio de Peretz, quien, como se indicó, era la jefa del departamento de adquisición de servidores y comunicaciones en Maman, es decir, un hombre de adquisiciones, y encontrar apoyo a su afirmación de que la competencia era supuestamente. No puedo aceptar estos argumentos.
Peretz testificó claramente que el proceso terminaba solo cuando se emitía una orden, que antes de eso no había compromiso ni promesa con el proveedor, porque él se lo había dicho una y otra vez, y que incluso la conducta del proveedor y el trabajo previo con el proyecto, por ejemplo para caracterizar el proyecto, no son más que esfuerzos de marketing que no garantizan que ganará el proyecto. Peretz testificó que no se comprometió con ningún proveedor: "No hay promesas y he dicho a los proveedores decenas de veces, si no en cada compromiso, solo cuando se firma una orden, se acaba" (p. 1593, párrafos 4-10; Véase también p. 1586, s. 15 - p. 1587, s. 2). En cuanto al trabajo del proveedor con el proyecto, aclaró: "Los proyectos comienzan su actividad antes de la adquisición y construyen una relación de confianza con los proveedores, ya sea Bynet, Harel y luego, cuando llega, la etapa de precios llega muchas veces cuando los responsables de marketing que han invertido esfuerzos llegan, llamaremos esfuerzos de marketing, yo siempre les diría a los chicos que, en lo que a vosotros respecta, son esfuerzos de marketing que habéis matado a un ingeniero arquitectónico y que habéis caracterizado y todo eso. Al final, se trata de la adquisición si hay una gran brecha entre los precios y el comité de adquisiciones decide por otro proveedor, este es otro proveedor, es un riesgo que asumes en el marco de la relación de préstamo" (p. 1607, párrafos 14-21, subrayado añadido; Enfatizó además que, incluso en el caso al que se refería, aunque Harel invirtiera en el proyecto, desde el momento en que salieron a fijar precios, si uno de los proveedores hubiera ofrecido un mejor precio, habría aceptado el pedido, p. 1608, párrafos 1-2).