0 ¿Y cuándo es apropiado ver a una persona concreta como creyente?
Esta es "una categoría especial de relaciones, en la que una persona concede poder a otra sobre sus propios asuntos sin que esa persona tenga ninguna oportunidad real de mantener sus propios asuntos" (Licht, en p. 1). En tales casos, "surge una seria preocupación sobre el comportamiento oportunista por parte del partido en el poder" (artículo de Licht, p. 38). Como señaló Yifat Naftali Ben-Zion, "la relación de fideicomiso se distingue de otras en que una de las partes tiene la capacidad de ejercer discreción respecto al interés o activo del beneficiario, y su papel básico es controlar la explotación y el oportunismo que puedan surgir en estas circunstancias" (Yifat Naftali Ben-Zion The Law of Trust in a Comparative View: On Legal Theory, Case Law and Everything in Between 61 (2022) (en adelante: Naftali Ben Zion)).
En el caso típico, en el que la imposición del deber está justificada, existe una disparidad de poder entre las partes. "La preocupación es que el estatus único del fiduciario, las relaciones de poder entre las partes y las lagunas de información entre ellas, llevarán a que, a pesar de su obligación de actuar para promover los intereses del beneficiario, el fiduciario aproveche su posición para apropiarse de los bienes del beneficiario para sus necesidades personales" (ibid., p. 330).
Aun así, las disparidades de poder -de este tipo- no son suficientes. En muchos casos, existen relaciones en nuestro mundo en las que existen disparidades de poder. ¿Qué haremos y vivimos en una realidad que no es igualitaria? Si las brechas de poder son suficientes para imponer deberes de confianza, conducirán a una carga indebida impuesta por la ley sobre la conducta social y a un desprecio por las creencias. Los deberes que impone son muy pesados. No deben ser descartados a la ligera. Por lo tanto, "el desafío legal es identificar el umbral más allá del cual se considera digna de confianza a la otra parte, y por tanto el uso del poder para promover intereses personales deja de ser legítimo y se convierte en abuso" (artículo Licht, p. 41).